En Atlético Tucumán debuta el arquero Ayala

El golero “decano” se declaró admirador de Oscar Córdoba.

La pretemporada de Boca en Estados Unidos en 2010, quizás vea algo de sus frutos esta tarde para Atlético. ¿En qué podría influir el viaje de un equipo de Buenos Aires por los estados de Washington, Florida, Oregon y California? Sucede que en esa travesía, Josué Ayala, el arquero de Atlético que hoy ocupará el arco “decano” por primera vez en el partido ante Boca Unidos (se inicia a las 17), profundizó su admiración e idolatría por Oscar Córdoba.

Aquel arquero que ayudó a Boca a conseguir torneos locales, dos Copas Libertadores y una Intercontinental terminó de cautivar profesionalmente a Ayala en el lobby de un hotel estadounidense. El colombiano, ya retirado para ese entonces, pasó a visitar a dirigentes y jugadores de su ex club y el actual arquero “decano” no desaprovechó su chance.

“Pude hablar con él, sacarme una foto y que me cuente alguna de sus historias”, reveló Ayala sobre ese encuentro.

Estando en infantiles de Boca, el hombre nacido en Laferrere, provincia de Buenos Aires hace 27 años, ya admiraba las atajadas de Córdoba, famosas por aparecer en las series de penales. “Con Oscar siempre tuve un espejo”, confesó.

Tal era la referencia que significaba la figura de Córdoba y lo profundo que calaron esos minutos junto a su ídolo, que además de imitarle sus movimientos, Ayala comenzó, a partir de ahí, a copiarle el look.

Luego de la pretemporada en el verano estadounidense de 2010, Claudio Borghi le comunicó que no lo tendría en cuenta, eligiendo, entre otros, justamente a Cristian Lucchetti, en ese entonces también en Boca. Ayala se mudó a Mendoza para jugar en Independiente Rivadavia y allí se hizo diseñar buzos exactamente iguales a los que usó Córdoba en 2000.

“Era uno negro con una franja amarilla y otra blanca. Por suerte tuve grandes partidos cuando los usé”, recordó el bonaerense.

En el cotejo de hoy en Corrientes, Ayala usará uno verde que diseñó Umbro, la marca que viste al “decano”. Aún así llevará consigo las enseñanzas del hombre al que tenía en un póster.

La oportunidad llega tarde para él y nuevamente fue el “Laucha” y su gran nivel el que la demoró pero nada de eso lo entristece, todo lo contrario. “Vine con dos objetivos a Tucumán: uno era jugar y el otro, ascender. Trato de verle el lado positivo y por suerte se me dio uno de esos. Estoy muy contento de pertenecer a este grupo”, aclaró el arquero que no solo copió los buzos y los movimientos de Córdoba, sino también su humildad.

Fuente: LG Deportiva
P