“Quiero que la gente que vaya a ver a Agropecuario sepa que el equipo va a intentar brindar un buen espectáculo”

ANDRÉS ZERILLO, NUEVO DT DE AGROPECUARIO

Tras la eliminación en la semifinales del torneo Federal B y con salida de Juan Carlos Pirez como entrenador, Agropecuario salió  en busca de un técnico y ya confirmó a Andrés Zerrillo, quien afrontará su segundo ciclo en el club. En diálogo con Orsai, el marplatense seguro que el objetivo sigue siendo “conseguir el ascenso” pero también sostuvo que apunta a “tener una identidad de juego y que la gente se empiece a sentir identificada con el equipo”.

Llegó en 2012 para apagar un incendio, ante la abrupta salida de Hernán Martínez, cuando el club recién tenías cuatro partidos en su historial. Le inyectó algo de su particular calma al club y poco a poco también le inculcó su idea futbolística al equipo, que tradujo su mensaje al verde césped y atrajo la atención del público futbolero de nuestra ciudad. Así, llegó hasta cuartos de final del Torneo del Interior, donde French lo eliminó por penales. Luego, ganó la liga local jugando en gran nivel y se despidió un año después de su asunción, al no poder clasificar a la siguiente instancia del Torneo Argentino B, certamen donde dio pelea pese a ser el primer campeonato de esta jerarquía que disputaba el “sojero”.

Hoy, dos años después de su salida, Andrés Zerrillo vuelve a Agropecuario, un club muy distinto al que se fue, pero con la misma exigencia de siempre: apuntar cada torneo un poco más alto.

¿Cómo se dieron las tratativas para que vuelvas a ser el entrenador de Agropecuario?

Hace un mes más o menos vino Bernardo a buscarme después de que Juan Carlos (Pirez) confirmara su partida a Sarmiento de Junín. Y la vuelta se da por lo que se había hecho en la primera etapa, donde el equipo dejó una idea de juego, una forma de trabajo y el presidente se inclinó por traerme nuevamente. Me interesó la idea ya que le sumamos el armado de todo lo que es el fútbol infantil, como coordinador, y es un proyecto que apunta a un tiempo prolongado. El plan atraviesa casi tres años de trabajo y por lo pronto vamos comenzar a trabajar con la liga local, luego con inferiores y por mitad de año con el Federal B. Cuando comience el B me voy a dedicar de lleno a eso, supervisando el resto de las categorías. Apuntamos a bajar una idea de trabajo, una línea de juego. En mi primera etapa, le había dicho a Bernardo que era importante el armado de inferiores, pero él consideraba que no era el momento. Ahora, el club está asentado y todos estamos convencidos de que la única forma de crecer como institución y de poder abastecer al fútbol de primera del Federal es con los chicos. Lo más difícil es empezar y eso lleva un tiempo porque no es fácil dar los primeros pasos, pero si hacés un buen trabajo a la larga esto le va a dar muchas alegrías al club.

¿Qué evaluación haces de tu proceso anterior?

Fue positivo, lo considero muy bueno. Obviamente, la clasificación en aquel Argentino B hubiera sido el cierre ideal, pero no se dio y por eso que no tuve la continuidad, pero eso estaba hablado y aclarado desde antes. Después, lo que se hizo en la liga local, por más que teníamos un muy buen equipo, yo siempre rescato la forma de jugar y la idea. Se pudo jugar un buen fútbol en la mayoría de los partidos. Y en lo que fue la Copa Argentina también se hizo un trabajo interesante. Estuvimos a punto de ganar en los penales y jugar en Catamarca con  Atlético de Rafaela, un equipo de Primera División. En lo único que no se anduvo bien fue en el Interligas porque justo se nos superpusieron la Copa Argentina y el Argentino B, y debimos optar por las otras competencias. Pero el balance es positivo, con errores, con cosas que uno no volvería a repetir, pero esto forma parte del proceso de aprendizaje.

¿Qué les faltó para conseguir la clasificación en ese Argentino B?

Y por ahí jugadores que conozcan la categoría. En aquel entonces, no porque haya sido malo el rendimiento de los chicos, pero no pudimos ganar dos partidos seguidos y solo lo conseguimos una vez a lo largo de todo el torneo. Y veías otros equipos, por ejemplo Liniers o Villa Mitre que tenían dos parejas de delanteros de Argentino B que te hacían entre 20 y 30 goles por campeonato. Entonces, ahí estuvo la clave, al margen de que el juego estaba, por ahí nos faltaba generar el golpe de final, nos faltó un poco mas de gol. Y creo que este problema pasó por no disponer de jugadores de la categoría, no porque los chicos que estuvieron lo hayan hecho mal, sino que faltó concretar. El fútbol, si no la metés adentro, se vuelve complicado.

¿Sentís que este nuevo formato, donde hay zonas con menos equipos y se privilegia un poco más la cercanía geográfica, hace las cosas un poco más fáciles?

Y es otra cosa. Igual hay que jugarla pero me parece que es diferente. En el 2012, nosotros viajamos cuatro veces a Bahía Blanca, fuimos a Olavarria, fuimos a jugar con El Linqueño, o sea anduvimos por plazas fuertes y difíciles. El hecho de que ahora las zonas sean más chicas te da otra chances, pero igualmente no hay que subestimar a nadie y todos los partidos hay que jugarlos. En el Argentino B que dirigí fue brava la clasificación porque en una brecha de diez equipos, estábamos todos con posibilidades de clasificar y todos con posibilidades de perder la categoría. Entre los 30 y 37 puntos, había ocho equipos. Hoy estoy ilusionado y con ganas de hacer un buen papel. Hay que clasificar y apuntar al objetivo que es claro y está hablado: es el ascenso. Pero tenemos que ir de a poco y logrando metas. La primera es armar un buen grupo, plasmar la idea de juego es fundamental y a partir de ahí clasificar y seguir para adelante.

En todos los torneos, Agropecuario sufrió un gran recambio de jugadores, ¿pensás que este año va a pasar lo mismo?

El cambio va a estar siempre mientras no se tenga para meter mano abajo y sacar jugadores. Por eso la idea es armar categorías de formación de cara al futuro, para no traer tantos jugadores y tener los jugadores a nuestra forma e idea del club. Creo que este año va a haber un recambio, porque hay algunos chicos que vienen pidiendo pista, como el caso de Agustín Rabán, pero no tenés la cantidad necesaria como para fortalecer íntegramente el plantel. La idea es empezar a profesionalizar el fútbol lo máximo que se pueda, que los chicos se concienticen que Agropecuario apunta a categorías superiores, darle seriedad, educar al jugador para que no ocurran cosas infantiles fuera de la cancha, desde los cuidados, la forma de entrenar hasta la responsabilidad. Todo eso lleva trabajo, hay que empezar desde abajo con esto.

¿Puntualmente te referís al tema de la foto y el problema con América de Pirán?

No, de eso no hablo porque yo no estaba y no soy quien para hablar de ese tema. Pero me pasó a mi cuando estuve en la otra etapa, donde tuve que dar de baja a jugadores por cometer fallas hacia el grupo. Son faltas que son complicadas para lo que es el fútbol y sobre todo para este nivel que apunta Bernardo con Agropecuario. Acá tenés una persona que no tiene límites, que quiere ir para adelante, quiere ascender y buscar cosas importantes, entonces vos no podés tomarlo igual que al fútbol amateur. Hay que buscar la profesionalización y que el jugador sepa cuándo son los momentos para entrenar, para trabajar y para tener libertades porque son humanos, son chicos y tienen que divertirse pero con límites.

¿Cuándo vas asumir y empezar a trabajar con la liga local?

Estamos llegando el 1° de marzo a Casares y calculo que empezaremos el día 2 o 3 porque Bernardo quiere estar para la presentación con los muchachos del plantel. Comenzaremos con los jugadores integrantes del B más los chicos de la local y veremos el equipo para el comienzo del torneo. A partir de ahí analizaremos qué nos hace falta en cada línea para ir armando el equipo que competirá en el Federal B. También quiero que los jugadores me conozcan a mí, que es un aspecto muy importante en el desarrollo de cualquier trabajo.

Vas a tener un dilema porque los chicos de la local ganaron el torneo con mucha holgura y a ello les vas a tener que sumar el equipo del B…

Sí, creo que mientras la competencia sea sana y que los jugadores entiendan que es para el bien de todos, va a ser un lindo desafía. Pretendemos que el que está en la local tenga aspiraciones de jugar en el B y el que está en el B tenga la humildad para saber compartir una liga local, que no se crea que un torneo es más importante que otro. Si lográs ese equilibrio, lográs mucho. Pero lo importante es tener cantidad de jugadores, si no los tenés es un problema. Quiero que el jugador se sienta parte de lo que uno le está pidiendo, que cuando yo tenga necesidades dentro de un equipo pueda meter mano y que estos jugadores estén ahí pidiendo pista.

¿Quién te va acompañar en el cuerpo técnico?

Por el momento, la única persona segura que tengo es Gerardo Gaglioti, preparador físico que viene trabajando conmigo hace mucho tiempo. Lo tuve yo cuando era jugador y me acompaño en todo los planteles que dirigí, menos en mi primer ciclo de Agropecuario porque estaba con otros temas laborales. Es una persona con la cual hablamos el mismo idioma dentro de la cancha, nos entendemos por la forma de trabajar que tiene y es la que me gusta a mí. Después estamos hablando con gente y tratando de conformar el resto cuerpo técnico.

Para inferiores habrá que armar un grupo entero porque en todos lados no se puede estar. Lo único que uno puede hacer es bajar la línea de trabajo, cuando haya tiempo ver cómo se entrena, pero vamos a necesitar gente a cargo de eso.

Más allá del ascenso que es el objetivo principal, ¿cuáles son tus otras metas a nivel personal y colectivo?

A nivel personal, el objetivo es el ascenso que es para lo que me vinieron a buscar, pero a su vez apunto a lograr el armado de las divisiones inferiores del club. Estoy convencido que a la larga o a la corta los equipos van a jugar como a mí me gusta, como le gusta a la gente en general: el buen juego, la pelota por abajo, la intensión de jugar y que los chicos aprendan de esto. Siempre digo que lo difícil de esto es enseñar a jugar al fútbol. La idea es que los chicos entiendan eso y, a partir de ahí, seducirlos para que se acerquen. En Agropecuario se le va a enseñar e intentaremos darle las armas para que el día de mañana, jueguen donde jueguen, sepan las cosas básicas y formarlos como personas.

En lo personal uno siempre quiere crecer, quiere más. Casares es una ciudad de la que me fui hace dos años pero no hay una semana que no hable con algún amigo o alguna persona de acá. Me hicieron sentir muy cómodo y me gustaría quedarme mucho tiempo para hacer lo que me gusta, lo que creo que se y dejar lo mejor, porque el club tiene aspiraciones altas y creo que es muy posible alcanzarlas.

¿Apuntas también a que la gente vuelva a la cancha por tu estilo de juego? En cierto momento, tu estilo cautivo al público futbolero de Casares…

A mí me encantaría, yo siempre lo decía en aquel entonces y lo vuelvo a repetir ahora: quiero que la gente que vaya a ver a Agropecuario sepa que el equipo va a intentar brindar un buen espectáculo. Los jugadores lo van a intentar porque vamos a entrenar en la semana de esa forma y el domingo lo vamos hacer de la misma forma. Por lo menos, buscaremos tener una identidad de juego, una idea y que la gente se empiece a sentir identificada con el equipo.

Fuente: Orsai Casares – Foto: Malena Liverotti

P