El Chivo se impuso por 2 a 0 (Bárez de penal y Mc Coubrey) y volvió al triunfo luego de 13 partidos (98 días). Con tres encuentros por jugar, quedó a cuatro puntos de Círculo Deportivo, que tiene fecha libre y todavía le queda venir a la avenida.
Todo Liniers sabía que no había margen de error esta noche si quería seguir soñando con la difícil tarea de mantenerse otra temporada en el Torneo Federal A.
Con esa premisa sobre sus espaldas, el Chivo venció en su cancha a Sol de Mayo, por 2 a 0, con goles de Bárez y Mc Coubrey, uniendo momentos de buen fútbol, coraje y una buena labor colectiva que tuvo algunos puntos destacados.
Yendo para adelante y con muchísima entrega, el equipo que conduce Pablo Landeiro volvió al triunfo luego de ¡13 partidos! y todavía sueña con la permanencia: con tres partidos por jugar, quedó a cuatro puntos de Círculo, que tuvo fecha libre y todavía tiene que venir al Alejandro Pérez.
En los primeros minutos fue la visita la que se plantó en campo rival, con sus líneas adelantadas y jugando bien alto.
En ese contexto, el Chivo dependía de hacer una buena transición ofensiva y lastimar a espaldas de la defensa, que jugaba con muchos metro atrás.
Pero con el correr de los minutos, esa tónica cambió y fue el dueño de casa el que tomó las riendas, sumó gente en ataque y fue, con empuje y algo de juego. Incluso arriesgando a quedar algo desordenado.
La idea era clara, jugar por las bandas con Bulgarelli y Franzino, más la llegada de los defensores de punta (Taverna y Gill), más la movilidad de Roa y con Mc Coubrey de punta de lanza y Sarraute uniendo el medio con los de arriba. Buscando, sobre todo, con envíos cruzados a espaldas de Kucich.
El plan parecía ser el indicado, sólo sólo faltaba precisión en los metros finales y más que nada la puntada final. ¡El gol! Algo que de lo que careció el equipo en esta mala racha (llevaba 1 en los últimos 6 partidos).
Con ese molde, Liniers llegó incluso a arrinconar por algunos minutos a Sol e hizo revolcar a Turnes en más de una oportunidad, con remates de afuera y una contra clarísima armada por Roa, que culminó Franzino llegando por el lado opuesto. Pero el exjugador de La Armonía remató cruzado y encontró la mejor intervención de la noche del “1”, que hasta el momento no se había mostrado del todo seguro, con algunos rebotes cortos.