




Durante todos los lunes de 1973, la cancha de pelota paleta de Héctor “Chacra” Uguet se transformaba en el comedor de un grupo de amigos. Era casi como una misa a la que era imposible faltar. Algunos de los que iban eran Tito Crosetti, Norberto “Gallego” Fernández, Hector “El Gordo” Gussoni, Carlos “Beto” Bonetti, Carlos Vassena, Vicente Sarlenga, Manuel “Cacho” Llames, Emilio Labiano, Carlos Serra, Ángel Faiad, Rinaldo Quevedo, Juan Valli, Reynaldo “Tito” Gallo, Luis “Tuco” Rodríguez, Nicolás “Bilule” De Lucca, y Ricardo y Sergio Dinardi.
La noche del 7 de mayo, después de comer un asado y tomar algunos vinos, uno propuso:
— Tenemos que armar un club.
No se sabe quién fue el de la idea. Tampoco se sabe si tenía en cuenta dónde la había planteado. Es que durante los años anteriores, esa cancha de Alsina entre 25 de Mayo y Rivadavia se había transformado en un lugar fundamental para algunas de las instituciones más importantes de San Andrés de Giles: por allí ya habían pasado los clubes Victoria, Almafuerte y Colegiales.
La semana siguiente, los vecinos comenzaron a organizarse para recaudar fondos y definir los colores. El nombre ni se discutió. El proyecto iba a ser bautizado como el bar de la cancha de pelota paleta: El Frontón. Después de algunas discusiones, algunos hinchas de San Lorenzo lograron imponerse y sentenciar que las banderas del nuevo club serían azules y rojas.
A partir de ese momento, los encuentros se transformaron en reuniones para pensar cómo iban a conseguir una sede propia. Pasaron seis años hasta que se pudiera cumplir con ese primer gran objetivo. Gracias a un crédito sacado por Reynaldo Gallo y Emilio Labiano en 1979, se pudo comprar una vieja casa ubicada en Pellegrini y 9 de Julio.
Los propios jugadores de El Frontón se encargaron de emparejar el suelo, conseguir redes y armar los baños, de modo que pudieran disputar la liga local. La improvisación hizo que el primer partido de El Frontón fuera con una camiseta de Huracán y no de San Lorenzo. Como todavía no habían comprado las casacas, tuvieron que pedir un juego prestado, y ese era el único que había a mano.
De alguna manera esa improvisación constante y la organización basada en un grupo de amigos, sirvió para progresar. Con los años, el club sumó otras actividades como el fútbol infantil – coordinado por los propios padres de los jugadores -, ciclismo y hockey.
Fuente: https://infociudad.com.ar/2022/05/07/fronton-cumple-anos-historia-de-un-club-modelo-para-region2/