Quien debutara en Primera División con la camiseta de Boca Juniors, allá por 2008, hoy tiene 32 años y, tras un largo recorrido, desembarcó en San Martín de Formosa para sumarse al equipo que hizo posible el milagro y logró la permanencia en el Federal A. Carlos Fondacaro, la carta de experiencia del equipo de Ragusa, se reconoce parte de la vieja escuela: “Trato de guiar a los más jóvenes para ayudarlos, que hagan las cosas bien y hacer lo que corresponde. Soy de los primeros en llegar a los entrenamientos y de los últimos en irme”. Y, a su vez, confiesa: “Tengo más ganas ahora que cuando tenía dieciocho años”. De un lado de la cancha a otro, en esta entrevista con Interior Futbolero.
Las luces y los flashes que iluminan el día a día de Boca pueden encandilar, pero también enseñar. Luego de haber alcanzado el estreno y relativa estabilidad con la camiseta del Xeneize, Carlos Fondacaro inició una extensa trayectoria que incluyó experiencias variadas: Primera División, Grecia, Finlandia y Ascenso. Su primer paso en las categorías en las que todo cuesta un poco más fue con la camiseta de Patronato de Paraná, en la ex B Nacional. Tiempo después incursionaría en el Federal A con Tiro Federal, Independiente de Neuquén y Desamparados de San Juan para, ahora, reencontrarse con la filosofía que él mismo reconoce como propia en San Martín de Formosa. Aquella línea futbolística con la que se formó en Renato Cesarini de Rosario, club que lo une indirecta pero fuertemente con Salvador Ragusa, su actual entrenador y hombre identificado con ese semillero. “Ahí se cultiva el juego por abajo, se trata bien la pelota y no vuela nunca. Y eso coincide con la propuesta de San Martín, por eso decidí venir”, cuenta el lateral derecho. Y en la recta final de su carrera, se anima a soñar como quien recién comienza: “Estoy ilusionado porque hay mucho trabajo, compañerismo y hambre de conseguir cosas grandes”.
Interior Futbolero: Después de tu paso por Desamparados de San Juan, ¿cómo se produjo tu llegada a San Martín de Formosa?
Carlos Fondacaro: Cuando terminamos el contrato en Desamparados, nos juntamos con mi representante y me dijo las opciones que había. El técnico que tuve en San Juan lo conocía a Salvador y me recomendó por el estilo de juego que a mí me gusta y lo que he adquirido en todos estos años. Y de las variantes que había, la propuesta de San Martín de Formosa era la que más coincidía con lo que me gusta a mí. Por eso elegí venir más por el estilo de juego que por la parte económica.
IF: ¿Cuál es esa idea de juego que te gusta e identifica?
CF: Yo he nacido en Renato Cesarini, vengo de esa escuela y, ahí, se cultiva el juego por abajo, se trata bien la pelota y no vuela nunca. Y eso me entusiasma. Lo he vivido de chico y tuve la suerte, también, de tenerlo al Indio Solari en Atlético Tucumán. Entonces, creo que fue la decisión de buscar eso lo que me empujó a venir a San Martín.
IF: Salvador Ragusa está muy identificado con Renato Cesarini. ¿Tuvieron alguna conversación previa a tu incorporación?
CF: Antes de firmar, hablé muy poco con Salvador. Sólo me dio la bienvenida al club. Pero después lo fui conociendo y, la verdad, no me ha sorprendido porque conozco cómo se maneja. Pero sí me entusiasma muchísimo la idea de juego que tiene. La verdad es que nos da muchos recursos para que nosotros, dentro de la cancha, podamos decidir. Me encontré sorprendido por el grupo y el trabajo que hay. Y eso me deja muy tranquilo: que hay trabajo.Todos entendemos la forma de jugar y, ahora, vendrá lo difícil, que será trasladarlo a la cancha.
IF: ¿Cuál fue tu primera impresión de San Martín cuando llegaste, en cuanto a lo institucional y lo futbolístico?
CF: La verdad es que me encontré sorprendido con el club. Es una institución que hace pocos años juega el Federal A, pero con un crecimiento muy grande e impresionante. Se han mejorado muchísimas cosas que, según me han contado, el club antes no tenía. Es abismal el avance que está viviendo el club. Estoy muy entusiasmado con lo que está pasando hoy día en San Martín. Y, en lo deportivo, me encontré con un grupo muy sano y solidario. Me sentí muy cómodo desde el primer día.
IF: Haber vestido la camiseta de Boca es un antes y un después en la carrera de cualquier futbolista. ¿Algunos de tus nuevos compañeros te hablaron o consultaron al respecto?
CF: Ningún chico de San Martín me ha preguntado nada en torno a Boca. Siempre hay alguno que pregunta por Román, Palermo o esas cosas. Pero, por ahora, acá no me ha tocado que me hayan consultado sobre eso. Pero lo fundamental es que estoy muy cómodo y contento. Y eso no tiene nada que ver con la experiencia o los clubes en los que haya jugado. Soy uno más.
IF: ¿Aquel tiempo en Boca y todo lo que conlleva te hace ver ciertas cosas de otra forma?
CF: Gracias a Dios, tuve la suerte de conocer lo mejor. Y eso me ha ayudado a valorar todo. Hoy estoy muy contento en San Martín. Obviamente, el mundo Boca no tiene comparación, pero con el trabajo que se viene haciendo en este club, ojalá se puedan acercar y equiparar. Es un camino largo, pero de la forma en la que se trabaja entusiasma mucho. Es la realidad.
IF: Hoy, en retrospectiva y con conocimiento de causa, ¿ves mucha diferencia entre el Federal A y otras categorías del fútbol argentino?
CF: Hay varios puntos de diferencia entre el Federal A y otras categorías. Si bien las canchas se han equiparado mucho, se notan ciertas distancias en el estilo de juego y los trámites de los partidos. En Primera y Primera Nacional se juega a dos o tres toques. En el Federal se traslada y, en cuanto querés tocar, tenés cinco que te están comiendo. Es más difícil y aguerrido todo. Por eso nuestra idea es hacer la diferencia con nuestro estilo, que es el que me gusta. En esta categoría se juega mucho con pelotazos al nueve y la segunda pelota. Y nosotros hemos trabajado jugar por abajo y hacerlo siempre, en la cancha que sea. Y tenemos muchas variantes que harán que el equipo que nos enfrente se encuentre con un equipo muy trabajado dentro de la cancha.
IF: ¿En qué momento de tu recorrido deportivo te encontrás?
CF: Estoy llegando al final de mi carrera. Cuando se pasan los 30, es así. Pero lo vivo con mucha ilusión. Vine a Formosa con la familia y, siendo sincero, creo que tengo más ganas ahora que cuando tenía dieciocho años. Porque trato siempre de llegar primer, irme último y disfrutar del vestuario lo máximo posible. Porque soy consciente de que, alguna vez, se va a terminar. Por eso disfruto cada entrenamiento y lo vivo como si todos fueran la última práctica que voy a tener. Trato de aprovecharlo lo más posible. Estoy ilusionado porque hay mucho trabajo, compañerismo y hambre de conseguir cosas grandes. De todo fui aprendiendo y hoy, con 32 años, capaz me doy cuenta de otras cosas.
IF: Tu experiencia e incluso tu edad ¿te convierten automáticamente en un referente del plantel?
CF: Yo soy de la vieja escuela y, por eso, trato de guiar a los más jóvenes para ayudarlos y que hagan las cosas bien. A su vez, intento hacer lo que corresponde. Voy una hora antes a los entrenamientos, soy de los primeros en llegar, de los últimos en irme y me gusta decirles algo a mis compañeros que los pueda ayudar. Que vayan al gimnasio o lo que sea. Son detalles que me gustan porque, además, sé que ese compañero de dieciocho años también me va a ayudar a mí.
IF: Muchos futbolistas, quizá, evitan mudarse lejos o dudan a la hora de elegir otras provincias. ¿A vos te costó inclinarte por Formosa?
CF: No me costó porque tuve un compañero, Leonel Pietkiewicz, que lo tuve en Sportivo Desamparados y jugamos juntos. Él es de Formosa y me comentó un poco. Y la verdad es que, cuando llegué acá, la presidenta Griselda Cardozo me ha tratado de maravillas, me ha hecho sentir muy cómodo y vivo con mi familia muy a gusto. Estoy muy agradecido por eso. Espero poder devolver lo que me han dado dentro de la cancha. La provincia es muy linda y mi familia está muy contenta. Y eso es primordial, porque permite que se pueda trabajar con tranquilidad.
IF: Después de haber logrado la permanencia cuando parecía imposible, ¿para qué estará San Martín de Formosa en esta nueva temporada?
CF: Todo el sacrificio de la pretemporada y el esfuerzo que le metemos día a día ojalá lo podamos plasmar en la cancha. Y creo que va a ser así. La verdad es que el trabajo está, ahora nos tenemos que convencer nosotros de plasmarlo en la cancha. Se ha salido del torneo habitual que veníamos teniendo, en el que nos enfrentábamos muchas veces a los mismos equipos y llegaba un punto en el que nos conocíamos de memoria. Es lindo no cruzarte a los mismos. Ojalá podamos aprovecharlo de la mejor manera. El camino será largo y duro, pero no imposible. Y San Martín estará para pelear todos los partidos como si fueran una final. Con mucho trabajo y mucho hambre de seguir creciendo. Incluso a mis 32 años.


