




SANSINENA 1-2 SOL DE MAYO
El cerrense fue apenas una sombra ante el conjunto viedmense y quedó noveno en las posiciones. Sacó un punto de los últimos 12 y de local ya no tiene la fortaleza que lo había empezado a carecterizar con la llegada de Darío Bonjour a la dirección técnica, hace más de una rueda atrás.
Después de ser goleado por Olimpo en la fecha 7, Sansinena cosechó cinco victorias consecutivas, se metió en zona de clasificación, permaneció entre los ocho primeros durante poco más de una rueda y su destino estaba orientado hacia la etapa de playoffs. Estaba, si estaba, porque hace un ratito perdió 1-2 con Sol de Mayo y cayó al noveno puesto de las posiciones del Sector Sur, ubicación que le exige replantear ciertas cuestiones y, vaya a saber hasta donde, modificar el objetivo que venía persiguiendo.
Con una lista interminable de lesionados y desdibujado a lo largo y a lo ancho de un campo de juego con desniveles al por mayor, el dueño de casa careció de compresión en el ida y vuelta y el 4-4-1-1 que en varias ocasiones se convirtió en un 4-3-3 se salió de eje constantemente por querer hacer difícil lo que tendría que haber sido más simple.
Sergio Suárez arrancó con vehemencia varias veces por el carril derecho y trató de condimentar el plato ofensivo local, pero el conjunto viedmense, directo y con pelotazos cruzados a espaldas de la última línea rival, trabó el tránsito en el medio con la intención de que Durán no frote la lámpara como enlace y que los laterales y los volantes externos no traccionen por las bandas.
Con dibujos tácticos incongruentes, con mucha gente en poco espacio y con el deber de no dejar gravitar al adversario, ambos equipos dejaron pasar una primera etapa de “poca monta” y sin dominios exclusivos.
Encima, Amieva, con una contractura en el gemelo izquierdo, aguantó hasta el entretiempo. Y como seguramente estará más de una semana inactivo, antes de irse al vestuario se hizo sacar la quinta amarilla (se quitó la camiseta adelante del árbitro Luciano Julio) y no viajará a Córdoba para el choque del domingo ante Argentino de Monte Maíz.
“Una de dos, este equipo está agotado o se pasó de cargas en los entrenamientos”, fue la impresión de un simpatizante albirrojo cerca del palco de prensa cuando habían estábamos en el descanso.
Pero en la reanudación, el cerrense siguió encandilado por el Sol. Incómodo, sin ritmo, sin sorpresa y dubitativo hasta en los cambios de frente, se equivocó al dar el paso adelante en un despeje que volvió rapidísimo y Osurak la mandó a guardar.
Salvo en el cabezazo de Fiol para el 1-1, los de Darío Bonjour (hoy cumplió las dos fechas de suspensión que le habían dado) estuvieron pasados de potencia en las pelotas paradas y descontrolados de tres cuartos de cancha hacia adelante.
Es cierto que estando en desventaja, el referí no sancionó un claro agarrón de Paredes a Tomás Segovia en el bode del área que podría haber modificado la película del partido. Era foul y roja directa para el capitán visitante, porque “Tomi”, solito y solo, se iba directo hacia el arco para definir contra Meza.
Sin embargo, a dos minutos del final, un error sistemático compatible con la desesperación e incompatible con el ABC del fútbol, fue clave para que el conjunto viedmense pase a ganar otra vez: “los cambios se hacen con tu equipo en ataque, nunca con tu equipo defendiendo”, me dijo una vez un experimentado técnico que pasó por Olimpo en la temporada 2002-2003.
A los 43, Bonjour, desde el alambrado, decidió sacar a Durán y poner a Tenca Hernández cuando el huésped estaba por ejecutar un tiro de esquina. El volante pampeano llegó al área, no supo a quien marcar y Zalazar, solo atrás de todos, cabeceó con fuerza, el balón dio en un poste y Siamparelli (¿habilitado?) la empujó a la red.
Un error de fundamento dejó a Sansinena, que deambula con irregularidad en la competencia y más de una vez su juego es preso de la intrascendencia, sin nada. Y eso, sumado a que sacó una unidad de las últimas 12, provocó su salida de la zona de clasificación, a ocho encuentros del final. ¿Podrá volver?
Fuente: Sergio Daniel Peyssé / La Nueva























