El golpe llegó sobre el final, un golpe de nocaut, cuando parecía que el empate estaba sellado, el Centenario quedó atónito por el gol de Gonzalo Ríos, y el quedarse con las manos vacías en una semana que puede ser fatal, o la gloria total si gana por la Copa y vence a For Ever en el clásico.El golpe llegó sobre el final, un golpe de nocaut, cuando parecía que el empate estaba sellado, el Centenario quedó atónito por el gol de Gonzalo Ríos, y el quedarse con las manos vacías en una semana que puede ser fatal, o la gloria total si gana por la Copa y vence a For Ever en el clásico.
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