La historia del chico autista que debutó en Sub 20 de la Liga de Gualeguaychú

Por Carlos Lucero

 

Miles de niños de todos los rincones del mundo viven ilusionados con llegar a ser un jugador de futbol. En la mayoría de los casos ese sueño no llega a cumplirse, pero para algunos privilegiados la fantasía se convierte en realidad. Por lo general en las ligas del interior de nuestro país siempre hay que estar atentos, ya que muchos chicos cumplen un sueño, quizás más pequeños, pero sueño, en fin.

Así, es el caso de Ian Johan Pavón, del Club Atlético Unión del Suburbio, que milita en la liga departamental de Gualeguaychú. Un adolescente con Autismo, que se refugió en el futbol de las inferiores de este club cuando tenía 13 años.  Nació el 9 de mayo de 2003

“La noche del 10 de diciembre del 2021, quedará gravada en mi memoria para toda mi vida” dijo Ian al ser consultado por su debut, en una categoría inferior a Primera División.

Además, agrego “Cuando faltaban 25 minutos para terminar el partido fue una sorpresa muy linda, cuando Martin Betancourt, asistente de mi Técnico, me llamo para entrar y reemplazar a mi compañero debajo de los tres palos. Estaba feliz y nervioso a la vez, más allá que ganábamos 3 a 1 era mi gran oportunidad, mi sueño continuando su camino.”

Emocionado aun Pavón nos cuenta que “sabes lo que significa para mí que el público de mi club valore mi esfuerzo, una satisfacción personal muy grande. Escuchaba  sus gritos desde la tribuna de aliento. ¡Vamos Armani!, por suerte ganamos 4 a 1”

 

 

– ¿Por qué te dicen Armani?

-Desde que llegue al club me apodaron Armani por mi contextura física y llego de a palo a palo sin miedos. Es un apodo muy lindo. Aunque no me gusta que me llamen así muchas veces, ya que no distingo cuando me lo dicen en chiste y cuando es con mala intención, de todas maneras, los pibes me hacen sentir muy bien en el equipo. Y a pesar de mi condición de ser una persona autista, siento un gran respeto y un trato igual que mis compañeros.

Mi ídolo y modelo a seguir son dos, Franco Armani y Marcelo Barovero. Debe ser porque soy hincha de River y han escrito una gran historia en el millonario. Conozco cada esfuerzo que han realizado en su carrera. Que me digan Armani es una gran motivación.

 

-¿Qué pasó en tu entorno familiar?

-Cuando terminó el partido mis papas me esperaban afuera de la cancha y fue un pequeño festejo con lágrimas y con ellos. Estoy muy feliz y con muchas más ganas. Sé que estoy en condiciones y mis técnicos tienen confianza en mí.

Hay a veces que tengo partidos malos y muy buenos. Pero estoy trabajando en el tema de poder estar concentrado los 90 minutos. A veces tengo dudas en cómo realizar mis salidas. No me gusta dar rebotes y eso me trae inseguridad.

 

El sueño

“Mi gran sueño es atajar en primera y que sea en Unión del suburbio. Quiero una prueba en un club grande, pero eso es un sueño. Ahora quiero aprovechar esta oportunidad para demostrarme que puedo y hacer callar a los que se burlaron por mi condición, que gracias a Dios no son muchos. Aquí en el club tengo libertad, me siento como en el patio de mi casa, los dirigentes son muy buenos, los jugadores mis hermanos. Los técnicos siempre ayudándome a crecer. Aca en el club todos tenemos Derechos como personas, se respeta la igualdad de género. Hay mucha contención social y eso se siente de verdad.”

“Mi mensaje a todos los que padecemos autismo es que nunca decaigan. Siempre hacia adelante, jamás para atrás. Si quieres llegar lejos anda solo, pero si quieres ir muy lejos anda acompañado. Ese es mi lema, y vamos a tratar de llegar lejos. Ahora es todo felicidad porque en la calle la gente me felicita, los dirigentes me agradecen mis compañeros están felices que yo esté en el grupo. Soy de aprender rápido las cosas, los pibes me viven alentando, aconsejándome.”

-¿Te acordás cuando llegaste al club?

-Si, tenía 12 años, me acompaño mi papa Adrián. Muchas veces pensé que jamás iba a lograr a atajar en un equipo de liga por mi condición y jamás creí que en este aquí iban a confiar en mi de la forma que lo hicieron. Trato de aprender todos los días y mira a todos los arqueros posibles para copiar de ellos y sobre todo de los que están en mi club. No fue fácil al principio, pero la gente me tuvo mucha paciencia en inferiores, a veces pienso que demasiada y la continuidad en el arco la tuve a los 15 años, nunca falté a una practica. Y cuando se cumplió el ciclo de inferiores en sub 17, comencé de nuevo en sub 20 a pelearla, éramos tres arqueros y veía lejana la posibilidad de atajar en esta categoría a un paso de primera. Pero aquí estoy.

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