FERRO 2 – 1 DOUGLAS (Pergamino)
Douglas se quedó con la espina de llevarse algo de Caballito en la tarde del sábado, ya que con el partido 1-2 a 10´ del final contó con un penal a su favor, que Limousin le atajó a Juan Martín. Ferro, que tuvo en el juvenil de la cantera a su máximo exponente, se adelantó tras un gol polémico de Salmerón en la etapa inicial, pero en el complemento el rojinegro mejoró en el arranque y logró igualar mediante López. Sin embargo, en el momento de mayor crecimiento de los de Quatrocchi el verde se puso otra vez arriba con un grito de Díaz, y se adueñó de una victoria trabajada, en tanto que el “Milan de Pergamino” se fue masticando bronca.
Bronca, impotencia, desazón, son algunos de los adjetivos que le caben a esta derrota de Douglas el sábado por la tarde en Caballito, donde en un partido que casi nunca le fue favorable, estuvo ahí de llevarse algo al norte bonaerense cerca del cierre mediante un penal de Martín, al que Limousin le adivinó el disparo y se quedó con la ilusión de la igualdad.
Más allá del infortunio, el rojinegro no gozó de su mejor jornada. No fue, salvo el arranque del complemento, ni por asomo aquél elenco que pasó por arriba táctica y futbolísticamente a Central Córdoba de Santiago del Estero en el debut, y para colmo padeció una excelente producción de Ojeda, el juvenil del verdolaga que cumplió su segunda presentación en Primera, pero que dio la sensación de poseer años de experiencia.
El pibe fue clave en la victoria de su equipo. Desde la zurda del mediocampo comenzó a enarbolar el juego de su conjunto, al punto que fue el autor intelectual de los dos tantos, ya que en la apertura recogió la bola en cortada de Navarro, y mano a mano con Garavano cedió al posterior toque a la red de Salmerón, y en el segundo tiempo, en el peor instante de su escuadra, metió un centro preciso y precioso a la cabeza del “Pupi”, que culminó en el grito del ex Atlético Tucumán.
En el primer período el dueño de casa le ganó la batalla estratégica al “Milan de Pergamino”, al anularle el circuito de sus volantes creativos, Pajón y López, quienes se fueron sumergiendo en la intrascendencia y así sus compañeros lo apreciaron, porque el tridente ofensivo permaneció aislado y prácticamente no generó peligro.
Los locales se apoderaron del balón vía, además del mencionado Ojeda, el criterio de un Navarro que exhibió un alto nivel, más la simpleza de Aquino al lado, las subidas de sus aplicados laterales, Aguirre y Mazur, y la enjundia del siempre peligroso Salmerón, que a los 17´ reventó el travesaño con un remate desde adentro del área.
La visita respondió por intermedio de un cabezazo de Cabral que se fue por encima del horizontal desde una posición propicia, aunque a los 33´ los capitalinos se pusieron adelante en una jugada polémica, cuando Navarro habilitó a Ojeda, que frente a frente con Garavano definió, lo chocó, y el esférico derivo en Salmerón que la mandó solo al fondo del arco para establecer el 1 a 0.
El team pergaminense se sintió tocado, y en medio de protestas airadas en dirección al juez del encuentro, Sergio Testa, los del DT colombiano por poco aumentan el tanteador un minuto después por obra de Díaz, que luego de ser asistido magistralmente por Ojeda en el área, se topó con Garavano, quien tapó de manera espectacular.
El último acto fue distinto en los de Pablo Quatrocchi, que salieron con otra determinación y se mostraron lo más parecido al estreno con los santiagueños, debido a que López y Pajón la manejaron, Gallucci presionó en su zona y anticipó, y los puntas demostraron determinación en pos de conseguir el empate, el cual llegó a los 3´ con un bochazo de Gioda que bajó Martín en la medialuna para la entrada de López, que la acomodó y le dio esquinado contra el poste izquierdo de Limousin que se estiró en vano.
A partir de ahí el patrón del match fue el visitante, que siguió empujando hacia el terreno enemigo. No obstante, en ese momento de furia y superioridad arribó la otra concreción en el verde a los 10´, tras una comba de Ojeda que cayó en la testa de un Salmerón inexplicablemente en soledad, que hizo lucir a Garavano en la instancia previa, y en el rebote Díaz la envió al 2 a 1.
Los entrenadores empezaron a jugar su cotejo. Perazzo sacó a un generador, como Menguez, y buscó cerrarlo con el ingreso de Alderete-Navarro pasó a la derecha-, mientras que el “Flaco” sacó obligado a un lesionado Bazán por Rodríguez, y con Nahuel en el rectángulo se la jugó con tres en defensa, y un dibujo a matar o morir de 3-3-1-3.
Con desorden, sin claridad, pero con coraje, los de calle San Nicolás 44 se encontraron con una chance inmejorable a los 34´, en una acción en la que se asociaron Caballuci y López con una pared magistral, que finalizó con Rodrigo sobre la última línea derribado por un patadón de Vera.
El “Gigante de Leones” se hizo cargo de la pena máxima, que el arquero del anfitrión rechazó a un costado, y con ello las esperanzas para alcanzar la paridad de los del ex Quilmes se esfumaron de inmediato.
El árbitro bahiense hizo sonar su silbato y con él una caída que duele por cómo se suscitaron los hechos, en la que sin haber realizado un papel descollante, Douglas se pudo haber ido con una sonrisa, a pesar del aliciente del bautismo del juvenil Arismendi en el epílogo, del Ricardo Etcheverri, y no con la sangre en el ojo por lo perdido.
Síntesis:
Ferro: Limousin; Aguirre, Vera, Frontini, Mazur; Menguez, Aquino, Navarro, Ojeda; Díaz y Salmerón. DT: Walter Perazzo. Suplentes: Macedo Flores, Incorvaia, Pérez y Puglia.
Douglas: Garavano; Bazán, Gioda, Cabral, Azcárate; Pajón, Gallucci Otero, López; Strada, Martín y Caballuci. DT: Pablo Quatrocchi. Suplentes: Tantoni, Belfiore, Bersano, Boló y Stella.
Cambios: Alderete, Vizcarra y Larrea, por Menguez, Díaz y Navarro (F). Rodríguez y Arismendi, por Bazán y Caballuci (DH).
Amonestados: Limousin, Vera, Mazur, Aquino (F). Cabral, Strada y Martín (DH).
Goles: PT 33´ Salmerón (F). ST 3´ López (DH), 10´ Díaz (F).
Incidencias: ST 34´ Limousin le atajó un penal a Martín (DH).
Árbitro: Sergio Testa, de Bahía Blanca.
Cancha: Ricardo Etcheverri.


