Bruno Marioni, el Patrón del gol
Innumerables nombres pueden venir a la cabeza cuando pensamos en goleadores surgidos del interior. Altos, bajos, zurdos, diestros, poco importa la característica, todos comparten la misma esencia: el gol. Interior Futbolero mantuvo un atrapante mano a mano con Bruno Marioni, un claro ejemplo del goleador de tierra a dentro.

El primer amor es algo que nunca se olvida y en algunas ocasiones, puede durar para toda la vida. La frase casi que describe a la perfección el amor de Marioni por Patronato de Paraná, su casa cuna, donde arrancó a jugar a los seis años: “Fue una época hermosa la que tuve en Patronato. Espectacular y de aprendizaje”.
Trabajar desde pequeño en el autoservicio del tío, asistir a la escuela y entrenar fueron hechos que marcaron la vida del goleador: “Son enseñanzas que me dejaron muchísimo para la vida. Las cosas no son tan fáciles, a veces hay que trabajar y resignar cosas”. Sin embargo, nada de esos puntos pueden alcanzarse si no posee la contención de sus padres: “Agradezco los valores que me dejaron mis viejos. Me acompañaban siempre a mis partidos y me aconsejaban siempre”.

“Tener padres que se interesen por ellos es importante para los chicos. Hoy en día, muchos padres creen que tienen a Cristiano Ronaldo o a Messi y están esperanzados en que sus hijos les salven la vida” criticó el delantero respecto a la sobrecarga de responsabilidad que pueden sufrir varios juveniles en la actualidad.
A su vez, Marioni agregó: “Mi papá era muy equilibrado. Cuando hacía dos goles, me abrazaba y me felicitaba. Pero luego me reprochaba el haber perdido dos ocasiones por no pasar la pelota. Esas enseñanzas me ayudaron a no creerme más de lo que era. Me ayudó a tener un equilibrio emocional pese a ganar o no cosas”.

A la hora de nombrar un referente en su posición, como si estuviera frente al arquero, Marioni no dudó y disparó: “El Pájaro Caniggia. Yo encima lo vi debutar en cancha de Unión, en el 85 con la camiseta de River. Vi que tenía una velocidad impresionante, el pelo largo y una vinchita; me identifiqué absolutamente con ese jugador que vi ese día”.
Con un corazón bordado en rojo y negro, Marioni expresó sus sentimientos por Patronato y por Newell’s: “Tengo un cariño enorme por Patronato, yo nací ahí. Soy hincha de Newell’s porque ahí tuve la posibilidad de jugar en Primera, de empezar a hacer goles y ser reconocido.

“Newell’s me dio muchas cosas, apoyadas por lo que hice en Patronato. Pero tengo un mayor afecto por Newell’s por la cantidad de tiempo y los momentos que me tocaron vivir”. En referencia al Patrón de Paraná, Marioni declaró: “Es lindo ver que el equipo que me vio nacer haya llegado a Primera División. Se que cuando me vendieron a Portugal, Patronato recibió un buen dinero para invertirlo en las instalaciones”.
Un goleador forjado en el interior. De corazón rojinegro, concebido en Patronato y fogueado en Newell’s. Bruno Marioni, el Patrón del Gol.


