Su cumplieron dos años del ascenso de Juventud Unida al Argentino A e Interior Futbolero lo recordó junto a Matías Marchesini, pieza clave en aquel equipo y hoy todavía jugador del Decano. «Este momento en la B Nacional es fruto de un trabajo silencioso y con muchísima humildad», expresó el defensor en una charla a fondo con IF.
Faltan todavía más de horas para el partido, pero el nerviosismo ya se percibe en el ambiente. Los movimientos típicos de la previa se adelantan y, de a poco, los tablones del estadio comienzan coparse. Claro, la transcedencia de la circunstancia lo amerita, porque finalmente el día soñado ha llegado. “¡10 años esperando esto!”, exclama el abuelo de dos niños al ver desde la altura ingresando a un viejo amigo de la tribuna. Y allí sentados aguardan sus nietos, con las manos en los bolsillos y ese temblor inseparable de una fría y grisácea tarde de invierno en el interior. Algún atrevido en el sector de la prensa, aún de madera y expuesto a la interperie, asegura que la temperatura es de 7° bajo cero. Pero a la gente poco le importa, porque tras casi una década de aguardo en la categoría y apenas algunas semanas después del “robo de Toledo en Chaco”, la chance de desquitarse ha llegado: Juventud Unida de Gualeguaychú recibe a 9 de Julio de Morteros (rival al cual ya había superado en semifinales) en la definición del triangular final. El ganador saldrá del satánico certamen de cuarta categoría y ascenderá al Argentino A.
El fragmento anterior, previo a la acción, sirve para situarse el contexto. El 21 de julio del 2013, el Juve tuvo su día de gloria. El primero para ser precisos, porque año y monedas más tarde escribiría su verdadera página dorada, cuando logró el ascenso a la B Nacional. Sin embargo, Matías Marchesini, testigo de primera fila en ambos acontecimientos, asegura que aquella tarde del histórico gol de Juan José Weissen a 5 minutos del final (fue victoria 1-0) tuvo un sabor especial. “Hacía mucho que Juventud estaba en el Argentino B y ese hecho no se va a borrar fácilmente de la retina de los hinchas. Fue un día de mucha euforia y alegría. Más allá de que después tuvimos otro ascenso, creo que recordamos a este más que al segundo, porque se dio después de tantos años de luchar y remarla”, le cuenta a Interior Futbolero el experimentado defensor central, quien tuvo el lujo de protagonizar la dos mayores proezas del club con la camiseta puesta. Y hoy el Decano todavía celebra un nuevo aniversario de una de ellas, la que le dio inicio a la era más esplendorosa de sus 107 años de vida.
-¿Fue una revancha después del “robo” del cual hablaron ante Chaco For Ever? (NdR: el Negro ascendió por penales tras un espantoso arbitraje de Juan Toledo)
-Sí, sentíamos que no merecíamos esperar más tiempo. Lamentablemente, el fútbol se vio manchado nuevamente por los jueces en aquel partido. Manchan el laburo de otros colegas que quizás son más honestos, pero a veces te encontrás a estos personajes y eso nos costó el ascenso.
-¿Te sorprende el lugar en el que está hoy el club?
-Realmente, no. Este momento es fruto de un trabajo silencioso y con muchísima humildad. Hay gente que ha llegado de una manera muy positiva, con ganas de cumplir objetivos que por suerte se han podido conseguir. Creo que el club está acá porque se ha trabajado ordenadamente. El jugador del fútbol está cansado de las promesas incumplidas, pero acá te cumplen y eso te da tranquilidad, por más que no paguen locuras.
-¿Cuánto ha cambiado el club como institución desde aquel ascenso?
-Mucho, pero lo deportivo fue demasiado rápido. No se puede crecer institucionalmente de la misma manera, aunque gracias a Dios se está logrando también. Ya hay un nuevo predio y más lugares de entrenamiento. La tribuna también va avanzando y podemos hacer de locales en nuestra cancha. Hay falencias que otros clubes no tienen, pero es porque llevan mucho tiempo en la categoría y tienen otro poder adquisitivo. Acá es todo a pulmón y con mucha humildad.
-¿Qué ha cambiado en el día a día de un jugador de Juventud en estos dos años?
-Varias cosas, porque antes estábamos en una categoría amateur. Muchos ya vivíamos del fútbol y lo llevábamos con profesionalismo, pero los chicos poco a poco se dieron cuenta de que no era lo mismo. Hay que cuidarse de otra manera, descansar más y comer bien. Con la experiencia que hay en el plantel se ha inculcado eso y se ha ido corrigiendo sobre la marcha.
Matías Marchesini tuvo su paso por el fútbol grande. Cuando abandonó Gualeguaychú, su ciudad natal, completó sus Inferiores en River, aunque al poco tiempo debutó en el fútbol profesional en Boca, donde jugó algún que otro encuentro. También paso por Independiente, Los Andes, Alvarado y Guaraní Antonio Franco, y hasta tuvo el privilegio de jugar afuera: América de México, Deportes Temuco, Shanghai Shenhua y Universitario de Sucre son algunos de los clubes donde jugó. Y en The Stronguest se dio el lujo (o vivió la pesadilla) de marcar a Neymar, en un partido por Copa Libertadores.
Sin embargo, Matías nunca se olvidó de sus orígenes. Los 11 años en las divisiones menores de Juventud Unida lo marcaron desde chico, por lo que en la cúspide de su carrera decidió regresar a defender los colores que ama. Y no le sorprende el extraordinario salto que ha dado su querido Juventud Unida, desde su llegada en el 2012: “Cuando te embarcás en una categoría como el Argentino B, se puede soñar y esperar cualquier cosa. Con la política y el orden del club, yo sabía que en algún momento algo iba a pasar. Tenía fe. La gente ha empezado a identificarse con el club y a querer los colores. Para muchos esta realidad es una locura, pero no deja de ser un fruto de lo que se ha hecho”.
-¿Cómo le queda a Juvetud Unida la B Nacional?
-Al lado de lo que hemos visto en otros clubes, que incluso tienen pasado en Primera, vemos que estructuralmente tienen mucho más que nosotros o que están más capacitados. Pero eso no tiene mucho que ver dentro del campo de juego. Nos falta en cuanto a infraestructura, pero en la cancha le jugamos de igual a igual a cualquiera.
-¿Cuál es la verdadera lucha de Juventud Unida?
-Nuestro objetivo es salvar la categoría lo más rápido posible. Lo tenemos bien claro. Sin embargo, si las matemáticas y los tiempos nos dan, bienvenido sea. Pelearemos por todo. Pero con mantenernos, habremos ganado nuestro campeonato.
-¿Por qué se han caído en la tabla en las últimas fechas?
-Es normal que pase esto en los torneos largos. Por suerte el bajón nos tocó cuando ya teníamos un colchón de puntos. El equipo más regular e estas 42 fechas, ascenderá. Nuestro arranque fue furioso, pero esperábamos que esto sucediera. Gracias a Dios nos repusimos y seguimos peleando y ganando puntos.
El ascenso de Juventud Unida al Argentino A